miércoles, 13 de junio de 2012

Tipos de Nutrientes Necesarios para los Adultos Mayores



Las necesidades nutricionales dependen de cada persona, su edad, sexo, contextura física, condición biológica o patológica, actividad física, etc.
Estas necesidades se satisfacen por medio del consumo de diferentes nutrientes, entre los cuales se encuentran proteínas, hidratos de carbono, lípidos, vitaminas y minerales.








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Energía:

Esta es proporcionada fundamentalmente por los hidratos de carbonos y las grasas. Los requerimientos de energía disminuyen con la edad, porque las personas se hacen más sedentarias y su consumo de energía es menor. Si la persona consume más energía (calorías) de las que necesita, las acumula como grasa y aumenta de peso.
La energía es necesaria para efectuar la funciones del cuerpo (bombeo del corazón, respiración, etc) y para realizar actividad física.
Después de los 65 – 70 años, se recomienda no abusar de los alimentos grasos de origen animal (mayonesa, crema, mantequilla, quesos granulados, carnes grasas, embutidos, y patés). Para las personas mayores que no consumen calorías suficientes por falta de apetito, conviene preparar platos completos, de poco volumen, pero muy nutritivos.



-          Proteínas:

Es necesario incluir alimentos ricos en proteínas completas, debido a que contribuyen a mantener los órganos, tejidos (músculos, huesos), y el sistema de defensas en buenas condiciones para combatir las enfermedades.
Las proteínas que se encuentran en el huevo, carnes, pescados, y lácteos son de mejor calidad que las que se encuentran en alimentos de origen vegetal (legumbres y cereales). Sin embargo, la combinación de cereales con lácteos (leche con arroz o con sémola) o de legumbres con cereales (lentejas con pan, porotos con fideos, garbanzos con arroz) originan proteínas de tan buena calidad como las de origen


-          Hidratos de Carbono:

Son la fuente energética más barata y fácil de obtener. Su consumo adecuado permite mantener un peso y la composición corporal ideal.
El excesivo consumo de hidratos de carbono puede provocar caries dentales, sobrepeso y obesidad, alteración de los niveles de lípidos en sangre, diabetes, intolerancia a la lactosa o a la galactosa.
Existen dos tipos de hidratos de carbono, los de absorción rápida, que llegan prontamente a la sangre, (azúcar, almíbar, caramelo, jalea, dulces, miel, chocolate y derivados, repostería, pastelería, galletas, bebidas refrescantes azucaradas, fruta, y su zumo, fruta seca, mermeladas). Estos deben consumirse en forma racional y en cantidades moderadas.
Otro tipo de hidratos de carbono son los de absorción lenta, que pasan más pausadamente del intestino a la sangre, (verduras, hortalizas, farináceos como el pan, arroz, papas, pastas, legumbres, cereales de desayuno). Estos se deben consumir en cada comida del día.

-          Grasas.

Son fuente de energía, regulan la temperatura corporal, envuelven y protegen órganos vitales como el corazón y los riñones, transportan las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) facilitando así su absorción, resultan imprescindible para la formación de determinadas hormonas y suministran ácidos grasos esenciales que el organismo requiere.
Se debe ingerir alimentos ricos en grasa con moderación, pues el cuerpo almacena la grasa que no necesita, lo que puede aumentar el colesterol, triglicéridos en la sangre y el peso de la persona



-          Minerales y Oligoelementos

Calcio: Forma parte de huesos, tejidos conjuntivos y músculos. Junto con el potasio y el magnesio es esencial para una buena circulación de la sangre y juega un papel importante en la transmisión de impulsos nerviosos.
Alimentos ricos en calcio: Lácteos, frutos secos, pescados de los que se come la espina (anchoas, sardinas), sésamo, bebidas de soya enriquecida, etc.
El calcio que contienen los lácteos es esencial para evitar la osteoporosis. Se recomienda consumir productos lácteos en todas las comidas.

Magnesio: Es esencial para la asimilación del calcio y de la vitamina C, y es importante en la transmisión de los impulsos nerviosos.
El magnesio se encuentra en el cacao, la soya, los frutos secos, las  legumbres, y verduras verdes y el pescado.

Hierro: Cumple un rol fundamental, es el transportador del oxígeno a la sangre, interviene en los procesos de obtención de energía. Se absorbe mejor el hierro de los alimentos de origen animal que de los de origen vegetal. El hierro abunda en las carnes, además en el hígado, pescado, yema de huevo, cereales enriquecidos, frutos secos y levaduras.

Agua: El requerimiento mínimo diario es de un litro y medio, distribuido en alimentos y agua en distintas combinaciones.

Fibra: La fibra ayuda a los movimientos intestinales y su carencia puede ser causa de constipación o estreñimiento. Esta se agrava por la falta de ejercicio y de ingesta de líquidos. El consumo de 20 a 30 g diarios de fibra por día es  suficiente para prevenir este problema

Alimentación para el Adulto Mayor






La dieta para el adulto mayor debe ser equilibrada, variada y gastronómicamenteaceptable. La comida debe ser fácil de preparar, estimulante del apetito y bienpresentada, apetecible, de fácil masticación y digestión.
Para ello es importante consumir alimentos variados, que contengan proteínas,hidratos de carbono, lípidos, sales minerales y vitaminas, e incorporar regularmente alimentos ricos en fibras.
Consumir preferentemente carnes blancas, como pollo, pavo o pescado, o carnesrojas magras. Preferir los alimentos preparados al horno, asados, a la plancha ococidos al vapor. Evitar el uso excesivo de sal y azúcar, e incluir un consumomínimo de dos litros de agua diarios.
La última comida debe ingerirse entre las 19:00 y 20:00 horas y permaneceractivo, a lo menos, hasta una hora antes de acostarse. Evitar los ayunosprolongados; ingiriendo, en lo posible, cuatro comidas diarias.
Mantener su peso ideal, de acuerdo a su talla, edad y estatura.


Alimentación Saludable

Más de la mitad de las personas mayores de 60 años que se controlan enconsultorios del sistema público de salud, tiene problemas de sobrepeso uobesidad. Así se desprende de un diagnóstico hecho por el Ministerio de Saludque construyó el mapa nutricional de adulto mayor.
De acuerdo con el análisis de las más de 337 mil personas incluidas en el catastro, un62,9% corresponde a mujeres, de las cuales un 57,9% está catalogado como consobrepeso u obesidad. Mientras que los hombres representan el 37,1% del total. De ellos, un 50% también tienen problemas con su peso. Al hacer la caracterización porregión, el análisis muestra que la Región Metropolitana, junto con la Quinta y laOctava, son las que presentan las mayores proporciones de adultos mayores conproblemas en su estado nutricional. Si bien la preocupación por la obesidad en lapoblación chilena no es un tema nuevo, sí lo es en el adulto mayor debido a lacantidad de enfermedades que se asocian a esta condición: diabetes, hipertensión,problemas cardiovasculares, entre otros.12

Una razón que explica la cantidad de abuelos con problemas de sobrepeso, esque pasado los 60 años se producen cambios importantes en el cuerpo; lo quesumado a un estilo de vida sedentario, provoca la progresiva pérdida de latonicidad muscular, disminuye la estatura y parte del esqueleto.

La mayoría de las personas, al iniciar la tercera edad, no cambia el estilo de alimentación. Tema relevante si consideramos que en los próximos años creceráel número de chilenos que formarán parte de la tercera edad. De acuerdo conestimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), hacia el año 2021 másde tres millones de personas tendrán sobre 60 años, el número más alto en lahistoria del país.

Sobrepeso y obesidad en el Adulto Mayor


El sobrepeso, es el primer paso de la obesidad, y entre mayor sea el exceso de peso más será el riesgo de padecer diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades cardiacas (ataques al corazón, angina de pecho, accidentes cerebro-vasculares) y canceres. La situación es preocupante, entre las personas que pasan los 60 años. El sobrepeso, aunado al desgaste natural de los huesos y articulaciones que ocurre a esta edad, afecta la movilidad de los adultos mayores, condiciona problemas de depresión y ello genera más enfermedades.
Expertos en nutrición coinciden en señalar, que la única manera de revertir los peligrosos índices de sobrepeso y obesidad en el adulto mayor es lograr combinar una dieta adecuada al estilo de vida y la realización de ejercicio físico permanente.
A partir de la llamada tercer edad, hay una tendencia natural a subir de peso, debido a los cambios normales del envejecimiento, sucede así porque se modifica la distribución de los tejidos, de modo que aumenta el volumen de grasa, en tanto que se reduce el de hueso, de músculo y disminuye la estatura; además se presenta mayor tendencia al sedentarismo.
Una de las principales causas por las que la mujer madura sube de peso es la disminución en la generación de hormonas sexuales a partir de la menopausia, ello altera el mecanismo encargado de regular la distribución del tejido adiposo y la proporción entre músculos y grasa. Por ello, la grasa no solo se acumula en el cuello (papada), abdomen o cintura, sino que existe el riesgo de que se formen placas de colesterol al interior de las arterias, sobretodo en las que llevan sangre al corazón, lo que aumenta la posibilidad de sufrir un evento cardiovascular.
Si bien es imposible que un adulto mayor logre recuperar su masa ósea, si puede lograr restablecer los músculos. Para ello, es recomendable la realización de ejercicios de resistencia. Además, se debe estimular una alimentación adecuada que incluya el consumo de leche descremada (2 ó 3 tazas), yogurt, carnes magras como el pollo, pavo o pescado, una importante cantidad de verduras y frutas, también de legumbres y cereales como el arroz. Es indispensable que se modifiquen de manera gradual los hábitos alimenticios y se evite el consumo excesivo de comida rica en azucares y grasas tales como, harinas, frituras, hamburguesas, pasteles, bebidas alcohólicas, etc.
Recuerde que envejecer no es una enfermedad, sino un proceso natural marcado por cambios biológicos, síquicos y sociales en el cual el estado de nutrición óptimo y la actividad física son fundamentales para asegurar la salud y calidad de vida.

Ejercicio en el Adulto Mayor


El ejercicio cumple un rol fundamental en la calidad de vida del adulto mayor permite la continuidad de la fuerza y la movilidad, proporciona un sueño sin interrupciones (permitiendo dejar con facilidad las pastillas para dormir), mejora el estado de ánimo, previene algunas enfermedades y genera ambientes recreativos.

Entre los beneficios de la actividad física están:
• Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares
• Previene y/o retrasa el desarrollo de Hipertensión arterial, y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.
• Mejora el perfil de los lípidos en sangre (reduce los triglicéridos, el colesterol LDL y aumenta el colesterol HDL).
• Mejora la regulación de la glucemia y disminuye el riesgo de padecer Diabetes Mellitus tipo 2.
• Mejora la digestión y el ritmo intestinal.
• Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer.
• Incrementa la utilización de la grasa corporal y mejora el control del peso.
• Mejora la imagen personal
• Mantiene y mejora la fuerza.
• Mejora la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otrasactividades físicas de la vida diaria.
• Mantiene la estructura y función de las articulaciones.
• Mejorar la calidad del sueño.
• Permite compartir una actividad con la familia y amigos.
• Ayuda a liberar tensiones y mejora el manejo del estrés.
• Ayuda a combatir y mejorar los síntomas de la ansiedad y la depresión.
• Aumenta el entusiasmo y el optimismo.
• Ayuda a combatir los factores (obesidad, hipertensión, hipercolesterolemia, etc.) quefavorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
• Disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas yaquellas asociadas con el envejecimiento.
• Mejora su calidad de vida y aumenta su capacidad para vivir de forma independiente.
• Ayuda a controlar y mejorar la sintomatología y el pronóstico en numerosas enfermedadescrónicas (Cardiopatía isquémica, Hipertensión arterial, Enfermedad Pulmonar Obstructiva
Crónica, Obesidad, Diabetes Mellitus Tipo 2, Osteoporosis, etc.)



Sedentarismo en el Adulto Mayor


El sedentarismo es la causa del 70% de los problemas de salud durante la vejez, el doble de otras enfermedades asociadas a esta etapa de la vida como la hipertensión o el colesterol, dijo hoy en Málaga el catedrático granadino Manuel Castillo.

Según aseguró este profesor de Fisiología de la Universidad de Granada dentro del II Congreso Internacional de Actividades Físico Deportivas para Mayores, el proceso de envejecimiento comienza a partir de los 25 años -cuando dejamos de crecer- y desgraciadamente "es paulatino e inevitable", sin embargo existen conductas que pueden acelerarlo o retrasarlo.

Evitar factores de riesgo como el tabaco, el alcohol o el exceso de radiaciones solares, incrementar las situaciones placenteras o comer saludablemente influyen en el ritmo de deterioro del ser humano; pero si hay una condición inexcusable para desacelerar los efectos de la vejez es la práctica de ejercicio. Castillo señaló que si se desarrolla una actividad física diaria, el transcurso de un año cronológico se traduce biológicamente en el paso de apenas diez meses.


La práctica deportiva contribuye además a evitar la aparición de otras enfermedades "como el infarto, la hipertensión, la arteriosclerosis, la diabetes o el cáncer; asimismo mantiene los huesos más fuertes, reduce los sentimientos de depresión y ansiedad y promueve el bienestar personal".

"No existe un tratamiento médico o psicológico con efectos similares", insistió el catedrático, quien apuntó que "salvo las funciones renal y digestiva, todas las demás alcanzan su máxima capacidad durante el esfuerzo físico".

Asimismo, Castillo insistió en la íntima vinculación que existe entre el deporte y el índice de mortalidad; de hecho aseveró que "por cada esfuerzo físico de intensidad aumenta en un doce por ciento las posibilidades de supervivencia de un individuo".

Sin embargo, lamentó que la actual sociedad del bienestar ha adormecido nuestra disposición genética al esfuerzo físico, razón por la que apostó no solo por la práctica de ejercicio programado sino también por el "ejercicio invisible"; aquel que se lleva a cabo durante la actividad cotidiana como sustituir el ascensor por las escaleras, el autobús por caminar, o las bolsas de la compra en lugar del carrito.

Para el catedrático, "todo órgano que no se usa se atrofia pero si se abusa acaba por agotarse", de ahí la importancia de realizar un ejercicio en cantidad e intensidad acorde a la condición de cada persona y que éste sea propuesto por un profesional especializado. Por esta razón, el profesor defendió la necesidad de que los centros de salud cuenten con licenciados en Actividad Física y del Deporte, cuya actividad se limita actualmente a los gimnasios, para que analicen la evolución de la condición física de los pacientes "al igual que se mide la tensión o colesterol".

En su opinión, trabajar por promover un envejecimiento saludable es mejor que investigar en tratamientos contra las enfermedades y supone un menor gasto económico.

Adulto Mayor


El envejecimiento es un proceso permanente del ciclo vital, y la vejez una etapa del mismo, llena de potencial para crecer y continuar aprendiendo.  Hoy una persona de 60 años de edad puede esperar vivir un promedio de 20 años más.
Las personas de 80 años y más conforman el grupo de más rápido crecimiento en la mayor parte de los países de la región de las Américas.  Por lo tanto, mantener la calidad de vida en la vejez y aumentar el número de años libres de discapacidad es una prioridad para la salud pública.  Permanecer en actividad en edades avanzadas es una estrategia clave para alcanzar esta meta.
Por otra parte la alimentación y nutrición es muy importante en esta etapa de la vida, ya que permitirá preservar y mantener la salud, así como limitar complicaciones que son frecuentes en este momento de la vida.
Si nuestros adultos mayores tuvieran el suficiente cuidado y una buena calidad de vida  podrían disfrutar de toda la experiencia y sabiduría acumuladas a lo largo de los años.